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Especial: “La manipulación social de derecha e izquierda”

Imagen: Time.com

Política

Especial: “La manipulación social de derecha e izquierda”

Alguna vez nos habremos preguntado si todas las ideas que habitan en nuestra mente son realmente nuestras, si todos nuestros hábitos, creencias y deseos se han originado realmente ahí o los ha plantado alguien mas de forma forzada guiando la mente de millones de personas para que se acomoden de la forma que mas conviene a los círculos de poder.

En el mundo existen muchas instituciones de “sólido prestigio” dedicadas a la ingeniería social para modificar la conducta de la población de manera que sus pensamientos resulten beneficiosos a los círculos de poder y a las grandes empresas transnacionales. El Instituto Tavistock (Tavistoc Center) en Londres, Inglaterra y el Instituto de Investigaciones Sociales (La Escuela de FrankFurt en Frankfurt, Alemania) al inicio investigaban como la presión sicológica constante de las guerras afectaba a civiles y militares, el efecto de la fatiga de combate y otros aspectos de lo que ahora se conoce como “Guerra Sicológica” o también “Guerra Ideológica”.

Los seguidores de Freud consideran que la civilización no es señal de progreso sino, mas bien, una manera de mantener controlado el instinto animal de los individuos humanos, una manera de controlar las masas y de mantenerles contentos para que no se alcen en contra de los círculos de poder dominantes. Al principio estos institutos procuraron tranquilizar los miedos de la población a la guerra fría y a los bombardeos atómicos, pero luego usaron estos miedos como arma de propaganda.

Luego las grandes multinacionales se valieron de estos instrumentos para imponer el gusto por tal o cual artículo de consumo, el cine, los medios de comunicación masivos, para propagar tendencias de pensamiento en la población, de manera que las doctrinas impuestas por estos institutos, de alguna manera gobiernan nuestra cosmovisión del mundo, sin que nos demos cuenta, sus mensajes aparecen en la música de moda, en las caricaturas para niños y los usuarios de las redes sociales las repiten creyendo que expresan libremente sus propios pensamientos e ideas que realmente alguien previamente les introdujo en sus mentes como una dictadura pero sin sangre.

Manipulación Social de Derecha

El instituto Tavistock

Constituido en 1947, el Instituto Tavistock (30 Tabernacle Street, London EC2A 4DD) es una organización independiente sin ánimo de lucro, que busca combinar la investigación en las ciencias sociales con la práctica profesional. Se abordan problemas de construcción institucional y de diseño y cambio organizativo, en todos los sectores: gobierno, industria y comercio, salud y bienestar, educación, etc., tanto nacionales como internacionales, y los clientes van desde grandes multinacionales a partidos políticos. Esta ha producido también nuevos acontecimientos de formación a lo largo de un programa regular de conferencias de relaciones de grupo.

El Instituto Tavistock desarrolló las técnicas de lavado de cerebro masivo que fueron utilizadas por primera vez de forma experimental en los prisioneros americanos de la Guerra de Corea. Sus experimentos en métodos de control de masas han sido ampliamente utilizados en el público americano, un sutil aunque vergonzoso asalto a la libertad humana, modificando el comportamiento individual a través de la psicología de tópicos. Un refugiado judío, Kurt Lewin, se convirtió en el director de Tavistock en sus inicios. En 1933 llegó a Estados Unidos como “refugiado”, el primero de muchos infiltrados, y montó la Clínica Psicológica de Harvard, que originó la campaña de propaganda para poner al público americano en contra de Alemania e involucrarlo en la Segunda Guerra Mundial.

Henry Kissinger, cuyo verdadero nombre es Abraham ben Elazar, cuya meteórica escalada al poder hubiera sido de otra manera inexplicable, era un estudiante de Sir John Rawlings-Reese en SHAEF. El Dr. Peter Bourne, psicólogo del Instituto Tavistock, seleccionó a Jimmy Carter para Presidente de Estados Unidos únicamente porque Carter había realizado un programa intensivo de lavado de cerebro, dirigido por el Almirante Hyman Rickover en Annapolis. El “experimento” en integración racial obligatoria de USA fue organizado por Ronald Lippert, de la OSS, del American Jewish Congress, y director de formación infantil en la Comisión de Relaciones Comunitarias. El programa estaba diseñado para romper el sentido de individualidad de conocimiento personal en su identidad y herencia racial. A través del Instituto de Investigación de Stanford, Tavistock controla la Asociación de Educación Nacional. El Instituto de Investigación Social, en el Laboratorio de Formación Nacional lava el cerebro de los más destacados ejecutivos en los negocios y en el gobierno.

Tal es el poder de Tavistock que el programa espacial norteamericano completo sufrió recortes económicos durante nueve años para que los soviéticos pudieran atraparlo. Este hiato fue solicitado en un artículo escrito por el Dr. Anatol Rapaport, y fue rápidamente autorizado por el gobierno, ante la total complejidad de todo el personal relacionado con la NASA. Otra relevante operación de Tavistock es la Facultad Wharton de Finanzas, en la Universidad de Pennsylvania. Un único denominador común identifica la estrategia común de Tavistock: el uso de drogas.

Manipulación social de izquierda

El Marxismo Cultural, Escuela de Frankfurt

El Instituto de Investigaciones Sociales o Instituto para la Investigación Social (Institut für Sozialforschung), mejor conocido como la Escuela de Frankfurt, es la principal escuela de pensamiento e investigación social de carácter marxista e internacional maquinador de la subversión en Occidente y fundadores de la “corrección política” entre otras cosas.

Fue fundada en la Universidad de Frankfurt am Main, en Alemania, por los marxistas Georg Lukács y Felix Weil de origen judío en 1924, inspirándose en Karl Marx y Sigmund Freud para desarrollar la llamada “Teoría Crítica” de la sociedad occidental, cuyo único fin es acabar con los valores de la cultura occidental como la familia a la que considera un obstáculo para la reingeniería mental y social de las masas. El término “Escuela de Frankfurt” es un término informal empleado para referirse tanto a los pensadores miembros del Instituto de Investigaciones Sociales como a aquellos influenciados por él. No existe ninguna institución formal con este nombre.

En 1919, Georg Lukács, que era considerado el más brillante teórico marxista desde el mismo Marx, se preguntó ¿Quién nos salvará de la civilización occidental? Ese mismo año, en 1919, Lukács se convirtió en comisionado de cultura en el gobierno bolchevique del judío Bela Kun de Hungría donde desplegó un programa de cultura del terror. Como parte de ese programa Lukács introdujo un programa radical de sexualidad en todas las escuelas húngaras. La corrección política como la conocemos ya estaba comenzando a aplicarse.

Lukács intentó minar la unidad familiar y esa es una de las razones por las que introdujo la educación sexual. El trabajo de Lukács se deriva de la lógica de que es mas difícil convertir a un adulto o pedirle que haga algo cuando fue educado a hacer lo contrario. El programa dejó efectos negativos en Hungría. Lo único que fue permitido era lo que se estaba enseñando. El gobierno de Bela Kun duró solo unos pocos meses, en parte, porque la clase trabajadora húngara estaba indignada por el atropello de Lukacs a la cultura occidental tradicional.

Siguiendo el liderazgo de Lukács, la Escuela de Frankfurt sería el vehículo que traduce el marxismo de términos económicos a términos culturales, dando como fruto el marxismo cultural y la corrección política. El primer director de la Escuela de Frankfurt fue un economista marxista austriaco de origen judío llamado Carl Grünberg. Su principal labor fue establecer firmemente la naturaleza marxista del instituto. En su conferencia que dio por inaugurada la Escuela Frankfurt dijo: “Ha sido nuestra intención mantener la uniformidad en la forma que miramos los problemas e intentamos resolverlos. Yo también soy uno de los oponentes del orden económico, social y legal que ha llegado a nosotros a través de la historia, y también soy uno de los que apoyan el marxismo. En el nuevo instituto de investigación el marxismo de ahora en más tiene un hogar”.

En los años 30, el trabajo de Horkhemimer, Adorno, Fromm y Marcuse culminó en su primer trabajo al que denominaron “Teoría Crítica”. El término “teoría critica” es una especie de juego de palabras. Uno podría tentarse y preguntar cuál es la teoría. Y la respuesta es: la teoría es criticar. Criticando cada uno de los aspectos, características e instituciones de la sociedad occidental esperan que esa sociedad se derrumbe. La teoría crítica es la base para estudios sobre homosexuales, negros, “liberación de las mujeres” y otros departamentos de estudio que se encuentran en los campus de las universidades de los Estados Unidos. Estos departamentos son la base de la corrección política.

La teoría crítica en sí misma siempre fue cuidadosa en no definirse en un solo concepto. Intentaba politizar la lógica en sí misma. Horkheimer escribió: “La lógica no es independiente del contenido”. Eso significa que un argumento es lógico si ayuda a destruir la cultura occidental y es ilógico si la apoya. Este pensamiento retorcido estaba en el centro de la corrección política hoy en día inculcada en las universidades americanas. Ejemplo: Cuando alguien mantiene su identidad sexual (lo que ellos llaman “género”) basado en su sexualidad biológica eso, según ellos, es anormal; sin embargo si alguien tiene una sexualidad ambigua y/o distinta su propia sexualidad biológica, para ellos está bien.

No dejaré un comentario concluyente para no extenderme mas pero cada quien puede investigar estos temas por si mismo y sacar su conclusión personal.

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Cristiano, padre y esposo, pintor, escritor, idealista, outsider, interesado en la historia, filosofía, defensor del arte figurativo clásico, autodidacta con sed de conocimientos inagotable, amante de la vida del campo, bebedor de café Salvadoreño. No fumador, abstemio (casi siempre), pro-vida y ecologista.

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